Artículo Diario de Mallorca

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Artículo Diario de Mallorca

Lo esencial de la didáctica marcial.

Muchas veces he visto grandes artista marciales incapaces de hacer escuela y vivir de su pasión. Ya sea por el poco alcance que tienen sus enseñanzas,  o simplemente que su arte no se proyecte a través del tiempo. Y no han sido pocas las voces que se han apresurado a dejar al viento sus argumentos y críticas poco constructivas. Por otro lado, también  me he encontrado nefastos artistas marciales que han vivido sobradamente de su “arte marcial” (en minúsculas y entre comillas) sin ni siquiera llegar a ser humo y cenizas lo que venden.

No voy a ser otra voz más que critique a estos maestros de lo inexistente. Sin embargo si sabemos mirar bien,  siempre encontramos una lección que extraer,  aunque sea del que creemos que es el más ignorante del mundo. El éxito no entiende de completos ignorantes. Ni es una lotería. Y argumentar que se debe únicamente a su carisma,  puede llegar a ser ingenuo y de poca observación si no se va con cuidado.

He tenido por fortuna, o por desgracia, la suerte de conocer a personas así. Y si he aprendido algo de ellos es que a parte del carisma y seguridad en sí mismos que tenían, su didáctica era superior.

Entender las necesidades educativas del alumno en cada fase de su aprendizaje, marca la diferencia respecto al resto. Desde su llegada al Dojo como meros observadores o probadores de una disciplina, pasando por su fase de iniciados una vez que se han apuntado, hasta cuando ya son alumnos avanzados. Hay que tener en mente todo el tiempo y de forma institucionalizada lo que precisa ese alumno en cada momento. Y si no se sabe, ser lo suficientemente humilde como para buscar la ayuda o el soporte necesario para obtener ese conocimiento.

Ser profesor o maestro de un arte marcial, no dista en técnica educacional de cualquier maestro de otras disciplinas. Sólo hay que saber cual es la didáctica más eficiente y eficaz para la nuestra.

Ser profesor no es un privilegio. Es una responsabilidad. Quien lo vea de forma diferente mejor que se dedique a otra cosa.

Lo esencial de la didáctica marcial.

Lealtad a los Orígenes.

A veces es duro seguir el camino que sabemos que es correcto, en vez de seguir el camino que nos reclama un sistema social por el simple hecho de ser divergente. La lealtad a lo que se hace, ese juramento que un día hicimos y grabamos a fuego en nuestro corazón, depende de esa templanza que demostremos ante la resistencia que nos ofrecen a la hora de llevar a cabo nuestras empresas. Sin Palabra no somos nada.

La reafirmación como personas. La defensa de la identidad. La esencia de nuestra Alma. Todo eso está en juego. ¿Quieres ponerlo en peligro solo por seguir la corriente?

Lealtad a los Orígenes.